Por Ale Moglia
Muchos de nosotros utilizamos los Cornelius para fermentar. ¿Cómo? Hay algunos aspectos a tener en cuenta. Tenemos que ingeniarnos para usar la salida de CO2 generado durante la fermentación y también nuestra entrada de O2 libre de bacterias en caso de que estemos oxigenando el mosto.

Figura 1 – Fermentando en un Cornelius.
En el diagrama anterior podemos ver cómo conectamos nuestro aireador y su respectivo filtro al conector de cerveza mediante el uso de una manguera de cristal sanitizada. De esta forma podemos airear el mosto (si bien lo mejor sería tener una piedra de carbonatación/aireado conectada al tubo interno del Cornelius (1) que por estos pagos no se consigue). Al conector de salida de CO2 le enganchamos una manguera de cristal que termine sobre un vaso con alcohol al 70% y hacer nuestro propio airlock casero. Terminado el proceso de oxigenación, liberamos el conector de cerveza y dejamos obviamente nuestro airlock conectado durante los 3 a 7 días que lleve nuestra fermentación.
Cuando la fermentación ha terminado, debemos remover los sedimentos de nuestro fermentador o trasvasar la cerveza verde a otro Cornelius para clarificar y madurar la misma. Algunos cortamos el caño interior del Cornelius unos cuantos centímetros para poder dejar la mayor cantidad de sedimentos en el tanque cuando trasvasamos. Otra opción más sencilla y práctica es empujar el sedimento con CO2 y descartarlo hasta que la cerveza tenga apariencia clara. En ese momento o trasvasamos a otro Cornelius o la dejamos en el mismo tanque.
Si trasvasamos a un segundo Cornelius, este debe estar previamente sanitizado y lleno de CO2 (para evitar la oxidación). En la figura 2 se ve claramente el proceso. A la salida de este segundo tanque es conveniente colocar un robinete para poder liberar la presión del CO2 acumulado y permitir un suave trasvase de la cerveza. Obviamente si vamos a agregar algún agente clarificante (Finnings) como gelatina o Polyclar lo hacemos abriendo la tapa del Cornelius. Es aconsejable purgar el aire que haya quedado dentro del tanque si abrimos la tapa. Para ello conectamos el regulador de CO2 y le damos un poco de presión. Después liberamos un poco de presión del Cornelius apretando la válvula de CO2 (sacando el conector previamente). Repetimos este procedimiento varias veces para asegurarnos que solo quede CO2 dentro del tanque y evitar la oxidación de nuestra cerveza.

Figura 2 – Trasvasando para madurar la cerveza.
Si vamos a madurar en el Cornelius, lo mejor sería acostarlo. De esta forma, la levadura que flocule tiene menos distancia de recorrido y precipita más rápidamente. Esto es bastante difícil en la práctica por un tema de espacio (sobre todo si metemos el tanque dentro de la heladera). Si queremos madurar usando la heladera debemos tener en cuenta que la temperatura óptima para maduración de una Ale es de 15°C y de una Lager empieza en 7°C y termina en 2°C. Es importante poder regular la temperatura de nuestra heladera o utilizar un termostato externo para lograr las temperaturas que buscamos.
One Response
paula
July 19th, 2008 at 2:16 am
1quisiera hacer una pregunta,quiero probar hacer una birra con el sistema de decocion,solo que tengo una pequena grande duda..!no es necesario que recircule el mosto..solo tengo que pasar directamente al lavado…al menos esto creo de haber entendido ..muchas gracias
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